Miradas... miradas caninas...

Poema canino

Nos limitan dos formas de ver la vida,
miro tus ojos y sé que ellos me miran,
confusión de urgencias, mi palma viva
despliega la búsqueda de ternura,
tu lomo a ella se entrega,
no hay muestras de usura.
¿Qué pensarás?, detrás vos, mi locura,
dos formas de vivir el mismo instante,
tu rabo me habla y desborda lenguajes.
Incomprensible el mundo, así nos sabe,
las piezas no encajan, hay seculares dislates.
Mirándome en el negro de tus ojos cabe
endulzar las dudas y sólo mimarte.
Miro tus ojos y sé que ellos me miran,
que nos decimos no es importante


Vuelos

Rápida, fugaz, intangible,
la sombra de la paloma voló
como ella ante la pared, fondo marrón,
ladrillos y silueta en ocre, mi voz
diciéndome en solitario estupor:
-Atrapé con los ojos el doble arte
el del vuelo y el de las sombras.
Casi creí que pude atrapar al instante.



Caninos, ellos y yo

Lunas y ojos,
la vida a mi antojo
atardeceres,
grados de la luz,
marchas caninas y el azul.

Colecciono miradas caninas,
con mi cámara invisible apunto,
los ojos desbordan, hocicos mudos.
Mi asombro siempre se conmueve.
Los andares diarios son muchos.
Revelo sobre la retina, la simpleza
se delata en la falta de palabras.
Marrones o negros, ojos de malva.
Atesoro lo inexistente, lo intangible,
esto que no pesa o se palpa, no se mide.


Afectos...olas de palabras...

Nosotros-familia

Vivir por otros, a través de otros,
que error continuo, desmesurado.
No podemos triplicar las tardes,
leer en las palabras, tan debajo,
los reflejos de cada vida. Simulamos.

Me propongo vivir por mí misma,
estampo prioridad en las remeras,
en la piel. Desde el espejo, ella me mira
y se desconoce, reacciono: me sacudo,
alejo la maraña de esos oscuros
y relevantes amores. Aquí estoy
dispuesta a quererme, tan solitaria
epopeya, hoy como primera jornada
estoy recién nacida, casi alumbrada.

Tercamente, por el tiempo su cuelan
ustedes, si hay mensajes, si llamaron,
si me dijeron, si les llevo o les traigo,
si peleamos. Y vivir se torna de nuevo
atmósfera nuestra, cotidiano escándalo
.





Mensaje de texto

El envío, inalámbrico,
desde un cubículo cualquiera
a una calle cualquiera,
tu mensaje habla de vos,
susurra: es importante
contarme, es que cuento.
En tu opaco reino
de poca palabra es nexo,
líneas escuálidas,
invisibles segmentos,
te importo, y no es poco.
La calle rueda a su modo,
por ella festiva me elevo,
y voy a ras de vivir como todos
.


Foto

La fotografía desenmascara
a la genética, ¿de quién es la cara,
su rostro o tu rostro?,
sobre décadas una línea blanda
sigue nariz, pestañas,
yo que las conozco convoco en el aire
a la presencia de ausentes.
Soy, somos, océano de ustedes,
de nosotros, agua de genes,
y la vida siempre repetida,
conjugando verbos permanentes:
vivo, amo, temo,...creo,
aspiro, sobrevivo,...muero.

Palabras en ocre


Cita con el sol


Cinco minutos...
para mirar el atardecer,
dorado tiempo, sólo él
se suspende entre asfalto y cielo,
entre vivir y dejarme creer
que se maneja la vida.
Cinco minutos...
giraré, agua por el sumidero,
hasta la próxima tarde,
de oro me esperará el cielo,
avenida y plátanos, me creo:
que vivo, y que vivo me miento.




Domingueando

La vereda tiene otros colores,
sombras de domingo, marco
de apuros postergados,
de replanteos y monólogos
sin respuestas, yo los hablo,
conjugo sueños, frustraciones.
Hoy hay tiempo para mirarnos
frente al cristal: arrugas, mi cara,
pobrezas vedadas, descarnadas.
Hoy la mañana encerró todo:
lo por hacerse, por deshacer, todo,
en confuso y anárquico modo.
Hoy me dejo llevar, planeo
combates, semanales batallas,
me glorifico en un instante,
me justifico cobardías tales
que sólo los domingos pueden darse.
Habrá una tregua de siete días,
esfuerzos hilados en rutinas,
en siete días estaré tan mínima
como soy, como me veo caminando
esto de vivir incierto y por de más humano.




Miro aljabas...

Bajo la lluvia
de mi balcón enrojecen las aljabas,
la tarde se corta
al filo de una sirena que pasa.
¿Pensar en qué,
dónde, por qué?, pensar para detener
los años, los males.
Nada es, apilo palabras, torres de papel,
lo real existe
en la dimensión cruda de lo imposible.
Cae agua, mares
y la vida se desagua, tan inevitable,
se desangra.
Refugio de color, de calor, de candor,
como si recién
hubiéramos nacidos, dejarnos ser.