La fragilidad nos absuelve...









Salvador Dalí




Comunión

Tontamente, como tantas veces,

las horas se resbalan entre manos,

y es que casi no nos hemos mirado,

declaran los colores su ilimitada

profusión de voces, las pupilas claman

conjunción con otras, y las palmas

nos piden posarse en huecos ajenos

y anidarlas, anidarnos mansa,

saludablemente. Horas que caen,

tiempo y días que se clausuran,

afuera el olor habla de la lluvia,

se regala a simple aspiración,

afuera en algún recorte urbano

el horizonte se proclama ilimitado

y siempre es nuestro. La piel percibe

y espera. Razón, ilusión, papilas,

comulguemos, unos y otros, y la vida.




Como astros erramos


En elípticos recorridos,

aún mínimos, como un cósmos

transitamos los ciclos,

y volvemos al punto de inicio.

Misterio del misterio,

las voces se acallan, vacías,

incoherentes suenan las teorías.

Aquí me instalo a corporizarte,

aquí tu rostro en mil partes

batalla contra la memoria.

Destino de astros errantes,

eso somos, yo de tanto descreo,

cuando la razón se desvanece

ruego y pido, así me aferro,

hilos frágiles, la intuición

sostiene, engaña. De tan endebles

la fragilidad nos absuelve.


Salvador Dalí


Humanos... o ni siquiera .... sobrevivientes...



Humana 2011


Son tantos los frentes..., la lucha es dispar,

me fracciono y me disperso, ¿a dónde van:

la energía y los sueños?. Es cuestión de tapar

la brecha de este ahora volátil. Supervivencia:

controles médicos que acreditan años, meses,

cuestión de resultados. Cotización de monedas,

perseguir la estabilidad para días, meses,

lograr no demostrar la edad real que se tiene...

lograr simular equilibrio, malabarismos de la mente.

Son tantos los frentes.. Comprender, convivir con ellos:

los temores, mis fantasmas. Ya somos sobrevivientes.


26-10-11.

Sabores de vivir entre los labios...



Calesitas


Dudas del azar,

veleta de los vientos

y la vida que sabe rotar.

Si pienso luego temo,

no vale la pena,

un damero de baldosas,

el remolino y su ruleta,

nosotros y las hojas,

las presencias que se borran.

Asirnos a besos, confidencias,

es instante de morder el ahora,

pero es imposible retenerlo.

Sentir el sol sobre la piel,

sentir la piel debajo del sol,

sentir que podemos sentir,

que giramos, y a la par vivir.



Marc Chagall











Como madre


Me extiendo, me prolongo,

en red de sueños y sabores.

No voy en ustedes, supongo,

sospecho, traduzco, es mi hora

de observarlos a distancia.

Se repiten líneas, encrucijadas,

vivir es un espejo, tan absurdo,

me extiendo en deseos que permuto

por sonrisas, combates que son suyos.

Sabores de vivir entre los labios,

juventud de otros, de aquellos

a los que amo, velo, espero,

con el ojo de mi nuca inexistente,

el que les he nombrado, desde siempre.



Silvia Ariza