Tanto suaviza los pasos, nos orla las soledades...


M.C. Escher














Debajo de la luz


Mansedumbre, no sumisión,
ante la simple suerte,
sabiduría para ver la cara inerte,
completa de las cosas,
eso quiero, eso nos importa.
Tanto tenemos y aún
esta diaria letanía
nos muda los ánimos,
basta sentirlo, rozarlo.
Tanto suaviza los pasos,
nos orla las soledades.
Cuesta ver, más confesarlo.
La luz se regala y es otra
diaria sensación de combate,
sobrevivir debajo de la luz
acompañados, escuchados.






Entre cruce (a mis Amigos)



Como navegantes
a coordenadas fijas
cruzamos los senderos,
fecha del encuentro.
Y allí nos desvestimos,
despojadas las vanidades,
somos lo que somos,
ni siquiera lo que fuimos.
Sinceridad que alegra,
nada es de duradera
posesión, no existe la gloria,
sólo marcas y contiendas.
Queremos, bello amor,
elegirnos como amigos
en reiterada decisión.
Y somos estos de hoy,
heridos, desgastados
pero vivos, navegantes
en presente de mares,
instancias, desconciertos.
A ahogadas soledades,
compartamos mesa y vino,
confesables desatinos,
nudos entre laberintos.
La vida así suavizada,
tenue aire, es menos amarga.


M.C. Escher


Nuestra duda es duda en infinito...


Pérez Celis















Anclaje


Cordura que me das,
un grato anclaje,
mecida en esto cotidiano,
en este diario sabotaje
a los magros sueños,
braceo, manoteo.
Estás, están tus besos,
tus pupilas marrones,
allí me sumerjo,
rearmarme de nuevo.




Vincent Van Gogh














De luna y cielos


La luna de tan aúrea y redonda
empapa a la noche, la desborda,
el infinito a veces siniestro se sumerge,
desde aquí es una claridad remota.
En otra ciudad, a ras de otro mar,
la misma franca luna se dejará mirar,
y tensarán tus ojos alineados a los míos
a través de ella invisible, único hilo...
tejeremos pensarnos, destejeremos,
hilo entramando los distintos cielos...
urdimbre de luna y de distancias,
bajo esa luz nuestra precariedad se apaña.






Círculo de Moebius


Si vivir es casi una contingencia,
si no hay otra dimensión posible,
¿a quién le importa vivir o morir?,
a todos. Y el círculo se cierra,
a la par otro ciclo ya empieza....
Nuestra duda es duda en infinito,
humanos, prestidigitadores de destinos.



Pérez Celis


El ojo, la mente se obturan...


Fotografías
Elisa  V. Rezzonico







Caminata en Arraial


Diferencia de los cuerpos, marcados contornos,
las voces entre dichas, somos bien otros.
Y el paisaje huele, golpea a su modo,
amenguado a forró, diluido en el sórdido
ir de la luz suicidándose en aguas azules,
moverse de las hojas, arena bajo mis plantas,
el día se deshora, lento cruje, se hamaca.
Yo proclamé mi tregua, ellos en la diaria
tensión de vivir son secuencia, distancia...
Me acodo a esta curva, línea de ribera mansa,
somos en furia de espuma, dos siluetas comulgadas.


















Viaje


Viajar, para oler seres en otros aires,
descubrirlos iguales, simularlos distintos,
enfocar flores, enmarcar línea y camino.
El ojo, la mente se obturan, la cámara
alerta, el ánimo se subleva, el ánima,
allí vamos, sólo pobres caminantes,
vacíos de descubrimientos, maleables.
La sorpresa, el asombro se desfloran,
traficamos paisajes, sueños, la vida toda.


















Mar, siempre mar


Está allí, adelante, brama, murmura.
El sol cae en luz sobre las olas...
se alumbra, a la par nos deslumbra,
azules, añiles, plano interminable,
en línea hipnótica fascina. En él caben
vida y muerte, la continuidad, margen.
Ínfima me siento y te inspiro, mirarte,
es un delicioso convite, juegos de espuma
se prolongan sobre la playa, es bruma.
Comulgo con la tarde, me acunan rumores.
Ínfimos somos, cangrejos, venteveos,
tu ribera caminada, bruñida a vientos.


Fotografías    Elisa  V. Rezzonico