Temo más de lo debido...





Colina abajo

Temo más de lo debido,

temo y a la par me mutilo.

La vida rueda, azar y colina

abajo, vivir es un riesgo,

vivir es regurgitar el vértigo

y hacer de él un amuleto.

Poco me es posible, intento.

Mastico mar de dudas, miedos,

la luz de cada día tan simple

se ofrece, se cuela, se dirime,

luz, vida que corre entorno,

dejarse llevar, si casi somos

guijarros, miles y ninguno,

centro y vacío del mundo.

Cierro los ojos, que vértigo,

la vida se nos abre por dentro.





Aquí

Aquí vivo, moro, me reflejo,

no puedo explicarlo, elijo esto

de apegarme a sombras, a objetos.

Y la calle me incluye a su modo,

huele a sus tilos de noviembre,

rastros sobre mi rastro tosco.

Aquí me engaño, digo: pertenezco,

y el aire es dulce, amigable, muy otro.



Joseph Mallord William

Turner




Palabras con verguenza, palabras con complicidad...








Gaza 08-09



Trato de reconstruir las humaredas
cubriendo destrucción, no es fácil,
aquí la quietud adormece conciencias,
¿gritos de dolor, silencio aromado a pánico,
qué existe detrás de las imágenes que llegan?,
y esta mi indiferencia es: sólo mi vergüenza.

enero-09.




Humaredas

La locura humana se desenvuelve
y en espiral rodea a los días,
con sus volutas de horror y muerte
fagocita huesudas, concretas gentes
y hace de ellas: agua de llanto,
polvo y nubes de espanto.
Llueve mansamente mi ciudad
su garúa balsámica de marzo,
llueven misiles, desolado, crudo Bagdad,
la locura humana desenvuelta
gira en brumas de dolor desde la tierra.

29-3-03



calles porteñas..., almas porteñas....








Tilos de Constitución



Huelo el olor de los tilos,

huelo revuelo de aromas,

la imagen se torna otra:

una olfativa visión,

el colectivo se sumerge,

su nariz de ventanillas

se dilatan. Viaje de ida

y vuelta sobre el asfalto,

trajinando rostros opacos

que ni miran a esta vida yerma,

geografía de calles del sur,

de mujeres que hacen la calle,

de infancia que crece en la calle.

Los tilos nos transportan

y este atardecer se brota

de ensueños inexistentes.

Las casonas descuidadas,

las veladas casas tomadas

y nuestra rutina resignada

se aroman con tilos, a tilo.

Se asola de belleza, esta cruda,

palpitante imagen, única,

de una vida que también es vida,

crucificada para muchos,

por suerte para mí extraña

y ajena. Yo comulgo con mi viaje.

Se aroma irrepetible la tarde,

dulcificada se evapora esta tarde.





Paradoja

Cada mínima ventana

retacea trozos de infinito,

nos resta descubrirlos,

simplemente: usarla.




"San Telmo"
Lola Frexas
(acuarela)