Bruma inesperada sobre un Buenos Aires, tan gris...


Lola Frexas









Parque y luna


El parque me conmueve, siempre el parque,
él y hoy una luna de oriente,
pedir tres deseos, desear la suerte
envuelta en gasas nocturnas. Irreverente
el paisaje está allí y se ofrece
a mis ojos habituados y aún perplejos.
La soledad, los árboles, julio y sus tramas
tajean horizonte, bosquejan hojarascas,
deseos de brotes, la noche es una vasta
belleza, un asombro, una admiración.
No puedo pasar sin estremecerme,
luna sobre el parque, la ciudad detrás se pierde,
se doblega, se entrega, detrás continúa
y nuestras vidas de ínfimos mortales.
La imagen a ras de mis párpados late.




















Sabor a Buenos Aires

(Bolívar e Hipólito Irigoyen)


La recova se curva, en caricia redonda
envuelve la visión y la tarde,
todo entra en una sola mirada,
se dulcifica el sabor, labios y taza,
canela y café, bruma inesperada
sobre un Buenos Aires, tan gris,
muros del Cabildo, gris de almas.
Y yo aquí, me regalo esta grata
cita, te enfrento ciudad amada,
espectadora detallo cúpulas, rostros,
coloniales formas, molduras desafiantes,
desde dentro esta sensación de amparo
me recrea un mundo inexistente,
te observo y me deleito golosamente.



Lola Frexas



Vamos del bracete de la vida...


Pérez Celis













A filo


Todos los temores del mundo nos invaden,
ser sujetos de la suerte es golpe grave
a la razón y así, a empellones, entre prisas
y desmemorias vamos del bracete de la vida,
anestesiándonos el pánico de cada día.






Consoladora lluvia

Y la lluvia lava la tarde,
la empapa, nos penetra
cuerpos y largas tristezas,
es lánguidamente bella,
esta exuberancia de gotas
flota en el aire, moja, roza,
la respiro vaporosa, con ella
las capas de grises se desfolian,
mi marcha topa contra nubes caídas,
aspiro y en esta simple gesta
lavo temores que se enhebran,
hoy es inquietante. Llueve, me basta,
la calle en gotas gotea calmas,
magnánimos sepias de brumas,
la realidad que se trasluce
se vuelve así inocente lluvia.


















Turner


Voy a saltos tras el impredecible destino...


Yayoi Kusama













Confines sin fin



Piel a piel, el tacto desmiente
la realidad de límite, creer
que no hay materia ajena, negar
tuyo o mío, mis yemas, las tuyas y más,
rodillas, muslos, casi no hay
otra sensación, rozarnos, dejarse amar.




De hijos (2002)


Si corro tras tu voz, tus constantes apremios,
el tiempo se escurre, se conjuga en nuestro,
autónoma reclamo espacio, acapararte
a veces, contradictoria otras: emanciparme,
la tarde de vacaciones se amolda a su ritmo,
voy a saltos tras el impredecible destino,
ser madre no es fácil, ni descansado.
Es difícil detener la vida, mutás y en vano
será simular que no han existido cambios.

Les admiro, paladeo momentos, me asombro,
y vivir nos lleva, vientos de vida, a su antojo.


















Joan Miró