Poco importa empalagarme...


Leonid Afremov





















Para comerte mejor

Aún te pienso
y la tarde se endulza,
aún regreso
a tu imaginada figura
y la deshilo
entre mis sueños. Usura
de tenerte,
siento esa avara necesidad
y casi sin más
la tarde se aroma a vos,
relajo de quererte,
poco importa empalagarme,
te apetezco,
me ofrezco como banquete.
Gocémosnos,
se abre una cuña en el día,
hueco de vivir, huida.




Amigas (cónclave)

Como entre signos de interrogación
así transitamos y así somos,
frente a tanto imprevisto tomo
la incondicional espera vuestra,
el respeto ante mis diferencias.
En elástico rito nos amoldamos,
la húmeda tarde de julio es calmo
cruce para poder poner en común:
tiempos, carencias, los azares.
Aquí estamos, no importa parecer,
lo que sentimos a ras de la piel,
la vida sobre la palma de las manos,
comulgar días, esto poco, como en un abrazo.



Silvia Ariza

















Giran sin mí los planetas...


Inés Onzalo
















Orfandades

Palpamos con las dos únicas manos,
perfilamos superficies, sus romos cantos...
encadenamos causas, luego efectos,
la razón se debate en territorio limitado...
Insectos, carentes de alas, como gusanos,
andamos y desandamos, circulares,
incomprensibles tránsitos. Decaen
los cuerpos, desgastados los seres,
somos, y aún más lo seremos...
Y el azar girándonos a sus vientos...
Cuántos sentidos laten intraducibles,
ilegibles las verdades se escurren,
se repliegan, nos son negadas...
Y este ahora...si todo es sólo la nada,
hoy es un simulacro mal gestado,
mal parido, que al final mal acaba...
Ante la orfandad de la mente la pulsión,
abrimos bocas o picos, apretamos brazos, garras,
declamamos contra la soledad y volamos...
Abrimos las mañanas...tan como si nada,
urgencias de vivir, y tan como si nada...





Bella invisibilidad

Regalo de la luz, la mañana plena
es verde, aromas, es viento... Ella
puede atravesarme, embeberme, me entrego,
mirar hacia lo alto, celestes dos tercios
de infinto, el horizonte cae rendido
ante la luz. Y así vulnerable, ínfima
me siento eximida, liberada. Giran
sin mí los planetas, las invisible fuerzas,
soy inservible, irrelevante, intento dispersa
mimetizarme, me interno en la mañana,
atesoro tu beso, me desfibro, soy materia cribada...

Dejarme llenar por el afuera, desaparecer,
ser alguen bajo la luz, en el viento, ni ser...


Inés Onzalo














Rosario, parte II - Doblegar al mármol en sus formas blandas...





















Caminante

Camino una ciudad
para que me hable de su gente,
corteza material,
lenguaje de mil seres presentes,
sombras y cristal,
muros que tallan habitantes y ausentes.
Yo me dejo seducir,
la vida se insinúa, grita desde lo inerte.




Frontis

Doblegar al mármol
en sus formas blandas,
estáticas, él se delata,
manos, mentes, mensajes
y la piedra es un arte,
es un lenguaje mudo
que nos repica, sólo late
me paro de frente,
calculo línea, figura,
la lente en captura,
mis dedos se aplican,
la roca es palabra, replica...
misterios que niegan
dimensión, décadas,
tersura interna, petrea...




Frontis

El marmol habla
a manos, a cinceles
en voz callada.







Rosario 13

Me salen tus imágenes desde las yemas,
desde los poros, mis ojos como lentes prestas,
disparo lo obturador hacia las cornisas,
al filo de las sombras, molduras vivas
que el sol desdobla, estira, apaga.
Tres días se diluyen , aires de nada.
Busco en una otras ciudades, la real
se multiplica, laxo el ritmo del feriado,
revive, se abre a la mañana del sábado.
Intento leer voces, tensiones de la gente
y rozo cemento, marquesinas, mi mente
recorre molduras, herrajes. La ciudad está
sobre las aceras, en rostros, en ansiedad
por vivir el día en la sucesión de cada día...
Imposible atraparte, vislumbrarte, obturo
mi cámara, mástico cristales y muros,
belleza de argamasa. Y tu cielo encima
desplegado sobre el río, embarrancada la vida.