Rosario, otoño 2013, parte I...






















Rosario otoño 13

Me obsesionan las fachadas,
el ángulo pertinaz de las ventanas...
las imágenes desbordan,
sé que bebí demasiadas...
Siento desde mi tacto los muros,
las salientes, sus planos absurdos,
bordeando paredes,
mastiqué cristal, reflejos
y el sol multiplicado en exceso,
aires de barrancas. Indigesta
la ciudad se deglute,
y ella a mí. Me confunde.
Las calles me atraviesan, ya entregada
me lleno de caminantes con su mañana.
Cornisas, deslindes...
banquete de confines...
la ciudad y su río, exponencial romance,
voy incauta, yo sólo rozo lo intangible...




















Inversión

La ventana mira al afuera,
confusión, debería ser a la inversa
ir desde mi vista hacia ella...
sobre el muro verde, vivo,
cristal a bisel y madera clara,
recuadro, corrijo: es visión grata...
una ventana para ser mirada...















Riberas

Tu río real es también el mío,
lo presiento desde esta ciudad
tapiada, yo ya ávida lo ansío...
Vos hecha barrranca y costanera
aquí soy testigo de los colores,
del agua que arrastra soles...
que duplica tus lunas llenas...
Tu río es también el mío. Demoleré
fronteras, muros, distancia a la vez,
la vida pendiente abajo, corre ella misma.
Yo encuadro ángulos, leo tus cornisas,
cimientos, el lecho marrón nos unifica,
aguas que corren, hablan las vidas.








Envuelvo los sueños, son frágiles...


Edvard Munch













De quien vive...

Tenso sueños hasta lo posible,
el día se astilla..., lo redimen
los palpables deseos, siento...,
no nos pesa sólo lo concreto,
me armo con los intangibles,
invalorables, descartables hechos...
La luna cómplice me disculpa,
pulso de mortales, pulsión pura
de quien vive a oxígeno y a dudas.

Envuelvo los sueños, son frágiles,
se instalan, me navegan con la sangre.





Decisiones mayores

Certidumbre de lo incierto...
con displicencia medito de reojo,
pienso de solayo, despienso...

Nadie decide: el cómo y el cuándo,
(claro los suicidas sí, pero no cuentan),
asumir los desgastes, las frescas
y sucesivas improntas de los años,
impresiones que despintan, estragos...
Sumo memorias a mi amnesia,
detallo seres ya ausentes, los preservo,
y las pieles son fundas en exceso,
y los sentidos nos dejan sin alertas...
Por ahora no hay decisión posible...
gozar lo magro, jugoso y cotidiano,
lo esencial, decisivo nunca nos fue otorgado.


Edvard Munch















Fuimos uno en otro, otro en uno...


Silvia Ariza



















Hijos

Los vi crecer, los veo vivir...
velo, temo, todo inutilmente.
Son autónomos, gozosamente fuertes
para afirmarse ante lo incierto.
Y aún así velo..., ruego, temo...
Insensatez, simple confusión mía,
aún a pesar nuestro corre la vida.
Deseo lo mejor, amplio mar de deseos.






Deslímite

Límite del límite, me reciento,
me niego a encontrarlo,
somos dos en fusión de espacio...

En este punto mínimo
un universo aislado,
allí avizoramos ambos
un gozo, un vértigo,
un fugaz sobresalto.
El exterior cronometrea sus horas,
detalla los puntos cardinales,
poco pesa, se percibe irrelevante.
En la ráfaga de un instante
fuimos uno en otro, otro en uno.
El exterior conocido en absurdo
mutó valor, medida, destellos...
El afuera se diluye, beso en el beso.

                                                                                                    Silvia Ariza