Sabores de vivir entre los labios...



Calesitas


Dudas del azar,

veleta de los vientos

y la vida que sabe rotar.

Si pienso luego temo,

no vale la pena,

un damero de baldosas,

el remolino y su ruleta,

nosotros y las hojas,

las presencias que se borran.

Asirnos a besos, confidencias,

es instante de morder el ahora,

pero es imposible retenerlo.

Sentir el sol sobre la piel,

sentir la piel debajo del sol,

sentir que podemos sentir,

que giramos, y a la par vivir.



Marc Chagall











Como madre


Me extiendo, me prolongo,

en red de sueños y sabores.

No voy en ustedes, supongo,

sospecho, traduzco, es mi hora

de observarlos a distancia.

Se repiten líneas, encrucijadas,

vivir es un espejo, tan absurdo,

me extiendo en deseos que permuto

por sonrisas, combates que son suyos.

Sabores de vivir entre los labios,

juventud de otros, de aquellos

a los que amo, velo, espero,

con el ojo de mi nuca inexistente,

el que les he nombrado, desde siempre.



Silvia Ariza

No soy cobarde, sólo un poco diferente...




Sólo táctica, ni siquiera estrategia


El ejercicio de la razón

me abruma pero pienso,

y es tan escaso lo que puedo.


Juego de causas y efectos,

ajedrez de intereses humanos,

mezquinos, piezas que se mueven,

alianzas, mar de dobles sentidos.

Desconectar la razón,

las acciones llegaran inevitables.

Mar de luz rueda en la tarde,

hay sonidos de pájaros, contra el muro

blanco un gato negro, equilibrio

de enramadas en este invierno frío.

Bebo del aire: simple inmensidad,

bebo de mi sombra: noción de existir,

bebo de tus ojos: amparo, dosis de olvido.

Sentir, sentir para no pensar,

goce del color, de la piel, ay,

ay de la cotidiana realidad.


Con el viento huyo brevemente,

no soy cobarde, sólo un poco diferente.




Desde nubes


¿Cómo concentrarme en las nubes?,

suenan sirenas, el aire ruge

su vozarrón urbano,

me urge recuperar la calma,

ellas pasan por lo alto,

muy por encima de nuestra locura.

Ciudad de alienados,

las bocinas agreden a los diálogos,

¿dónde caerán las palabras

cuando son heridas a mansalva?.

Y el cielo está aún encima,

ilimitado, celeste, con la distancia blanca

de un viaje de nube.

¿Cómo nos veremos desde las alturas?,

racimo, aglomeración, suma,

Recorrer el espacio, recurso para preservarse,

el cuadro de la ventana

se nos ofrece como posible, él alcanza,

infinitud dentro de un marco,

celeste más celeste, grises y la huida vasta.


Miguel Angel

Capilla Sixtina

Mis ojos miden y rozan las yemas...



Monet, Claude






Fin de septiembre


La tarde es un sol proclamado,

las enramadas en punteado

verde doblegan el celeste

en otro grito. Miremos.

La tibieza del aire reclama

piel, brazos agitándose,

definir la vida como clara

y diaria cita con la luz.

Miremos. Somos dueños:

de la sombra y del asombro,

de la caricia, del gozo permitido,

manejemos memorias y olvidos,

ya es tiempo de absolvernos.




Tregua


Lograr la ventanilla

en el diario colectivo

nos excusa de dialogar

con nosotros mismos.



Ramas (29-8-02.)


Ramas junto al farol,

el verde viejo se aferra

a no morir y renacer,

en el aire el olor

a septiembre, a espera.


Las miro, es cuestión de días,

aún el mínimo sol es absorbido,

promesa de explosión verde, motivo

en un país ahogado en penas,

para trazar ilusionadas veredas,

para prometernos: hoy es distinto,

mis ojos miden y rozan las yemas,

cuando teniendo tan poco o nada

se espera ansiando la primavera.

Este verde nos urge, ánimas en llagas,

nos urge creer, descarnada el alma.


Gentileza: http://es.123rf.com/photo_9723818_la-parte-superior-de-rboles-verdes-hayas.html