Crecen y es extraordinario...


Pierre Auguste Renoir










Hijos

Besos de azúcar

en torno a mi cuello,

cuánto hace de ellos,

ahora hay reclamos,

arreglos de peinados,

combinaciones, intentos

de sentirse emancipados.

Crecen, es extraordinario.

Pero yo ahora extraño

dedos pintados, figuritas,

sus brazos confiados

rodeándome, rodeando

un cosmos breve y seguro,

un mundo casi asegurado.

Crecen y es extraordinario.



A un adolescente

Crecés, es difícil ver el mundo,

afirmarse, el desafío de quererse.

Repetís valores, ausente

de propias leyes, de tu razón.

Casi es inevitable la progresión,

las dimensiones cambian, son:

el cuarto, tu casa, el entorno,

el mundo. ¿Cómo mostrarte

algo distinto, cómo ayudarte

y lograr que te quieras?.

La vida tiene mil maneras

de mutar, de sorprendernos,

pero valen si las traspasa el afecto.

Estallar cuarto, privada trinchera,

lograr que intentes ser libre,

que tan sólo siendo vos te quieras.











Cachorra

Una hoja movida por el viento,

vigilante rotás orejas, el rabo,

el aire te juega, tan ingrato,

esa mala pasada, aún incauta

te derramás a ras, nuevamente,

manojo de pelos, alerta, presente.

Otra hoja te dará batalla en breve.



Persistencia de colores, de destinos...



















Cusco

Ciudad viva tallada a piedras vivas,

la historia late y en vos se respira.

Sonrisas blancas en tez cobriza

esbozan el hoy y él se asoma, declinan

oprobios seculares, mutan, mixtura fresca,

orgullo de la raza, colores de la tierra.

La ciudad se dibuja en recovas, portales,

ventanas azules, mampuestos y lenguajes,

ella nos apaña y nos sorprende, caminarte

es descubrirte a ángulos, enfoques variables.

Los mantos de tejas y la plaza envuelta....

allí la vida, cuerpos persistentes, bulle perpetua....

La vida arropada es centro del atardecer,

las luces desde lo alto, cientos a la vez,

compiten con las estrellas, mi marcha

por tu día y noche me vuelve enamorada.

Persistencia de olores, de destinos,

persistencia, todo marcado en este signo.












Cusco - Haikus


Buscar en muros

lenguajes, miles de ojos,

voz del oprobio.



Color que late,

la historia se devela

en persistencia.



Vida que bulle,

arte y dolor se expresan,

voces de piedra.









Sonrisas blancas,

la adversidad se quiebra

a resistencia.




Tejados, sol,

la plaza envuelta y ambos

como un amparo.


Leerte ciudad

en ritmos, voces, tramas,

sensualidad.


Tu gente, su habla,

mar diverso de pasos,

el mundo es amplio.



Dolor, granito,

ombligo de otro tiempo,

vencer vencidos.





Voz, finitud,

si el hoy aún se labra,

siglos declaman.



Piedra sobre piedra, grito de los vencidos...



















Machu Picchu I



Mudez mineral de las piedras
en sus superficies perfectas,
en encastres en ángulo,
las líneas quebradas, rectas
narran sobre sus talladores,
las manos cobrizas, moradores
de otra forma de creer la vida.
Vislumbrar el espeluznante dolor,
el absurdo genocidio, la voz
de acallados, de oprimidos,
matanza de hombres, reiterado desatino.
Y la selva te abraza, piedra
engarzada en verde estela
de foresta y nube, ellas te apañan,
dioses,sabiduría cercenada.







































Machu Picchu II


La historia tiene narradores oficiales,
ella se quiebra y su voz aún se abre
y es roca trabajada, dioses vislumbrados,
dolor de los vencidos. La ciudad en alto,
acunada por selva y nube, susurra:
otro lenguaje, otras glorias, la orfandad
ante los astros, su tajeada soledad,
la piedra espera su revancha y ella
no se cumple, miles de veces no llega,
como una herida expuesta, dolor mineral,
el alma de la roca nos habla pertinaz,
el horror humano no tiene fecha ni final,
el horror está expuesto, busca su límite.
Belleza de hombres que tal vez fueron felices.
En breve la noche caerá y en ella seremos
aún más huerfanos, más desamparados
majestuoso silencio, seres devorados.

Piedra sobre piedra, grito de los vencidos,
en el abismo de los siglos, petreos vestigios,
sabiduría amordazada, la montaña es deslinde.