La ciudad es orilla, mi visión...

Fin de septiembre

La tarde es un sol proclamado,
las enramadas en punteado
verde doblegan el celeste
en otro grito. Miremos.
La tibieza del aire reclama
piel, brazos agitándose,
definir la vida como clara
y diaria cita con la luz.
Miremos. Somos dueños:
de la sombra y del asombro,
de la caricia, del gozo permitido,
manejemos memorias y olvidos,
ya es tiempo de absolvernos.
















Poema de aire

La brisa es una excusa para rozarte,

te contornea, vos indefenso al margen,

yo me aproximo, te bordeo con el aire,

te acaricio, te absorbo, todo sin tocarte,

y siembro mi beso, silencioso se posa,

dos palabras nacen de mi boca:

te quiero, sin más decir, te quiero,

esas palabras hacen el universo.



Naútico porteño

Cuando el viento
ondea los plátanos,
yo desde lejos,
desde lo más alto,
proa, balcón, navego.
Y la ciudad es orilla,
mi visión: velero,
soy libre, tengo vida.
Y esa libertad: velamen,
aún mínimo lo extiendo,
náufraga, a él me aferro.



Fotos Aldo Sessa

Besarnos en el beso...

De vos


Te llevo y esto es una voluntaria opción,

el alma aún hoy

juega a deletrearte: el nombre, los rasgos.

Desconozco los años,

me inquieto, busco tu silueta, casi disfrazo

tu figura y recalo,

noche a noche en esta comunión de cansancios.

Te elijo reiteradamente,

busco una nueva, enamorada forma de quererte,

me miento: empezamos,

celebro este encuentro, acaso recién empezamos.










Gustav Klimt - El Beso


Besario


Relatividad de tiempo, de todo,

aún de las distancias,

estar a metros uno del otro

y una hendidura en el cosmos

se abre, como continentes a deriva

vamos, son centímetros, abismos,

braceamos en esforzado retorno,

no al beso que siempre estuvo,

si al beso del beso, único,

primordial, viviente nudo,

besarnos en el beso, único

gesto, como amaneciendo el mundo.

No llegamos, es que siempre estamos

llegando, nada se da por conquistado.

Beso tu beso, como en un hallazago...

como en un alborozo, rito primario.

Todo merece ser descripto desde los labios.



Buscar en el cielo, o en el reflejo del cielo...
















En vuelo


Estar entre dos mundos:
el real con turbinas que rugen,
otro con esfera blanda de nubes.
Aquí estamos, encima de la tierra,
ínfimos ahuecando el cielo,
tangible es el borde de mi asiento,
las alas, mi confusión de horizonte,
tu mano: un punto para afirmarme,
¿dónde no mirar y maravillarse,
dónde no sentirse mínima, vulnerable?.
Aquí no hay definición de espacio,
nubes deshiladas, presentido mundo debajo.

Y el presente se reduce:
brumas que corren,
¿o corremos nosotros?,
me pierdo, me encuentro,
declaro mojón del cosmos
al hueco simple de tu hombro.

Aquí somos más mortales,
aquí asumimos lo inexplicable.




















Aquí estoy (Paraná)


El agua es este cielo capturado
en mansedumbre,
línea que juega y en verde recubre
playas ondeantes,
enramadas. En celeste embalaje
la tarde es gran calma.
El cielo se duplica y es a la par el agua,
ondas que nos hablan.
Aquí estoy enamorada, embargada,
¿dónde es que nacen:
la tierra a viva luz, envolvente y tersa el agua?.